miércoles, 15 de abril de 2009

Petroleo y terrorismo

fuente: The Dark Brain Factory

"Una bendición de Alá". Así es como consideran muchos musulmanes el llamado oro negro. Quizá esta visión religiosa no sea aceptada por todos, pero es un hecho incontestable que el 70% de las reservas petrolíferas que hay actualmente están en suelo de paises musulmanes. Esto, unido a la dependencia que tenemos los paises occidentales del petroleo, hace que cada vez un número mayor de musulmanes lo hayan visto como un medio de presión sobre los paises de occidente, a los que acusan del estilo de vida y valores "decadentes", que han adquirido en los últimos años sus dirigentes político-religiosos.

Bien es cierto que el petroleo ha logrado que por ejemplo, en Arabia Saudí, los ciudadanos estén exentos de impuestos, teniendo aún así derecho a sanidad gratuita, y a los servicios básicos a los que estamos acostumbrados en nuestra sociedad del "bien estar". Todo pagado con el dinero procedente del petroleo. Pero esto no puede encubrir el hecho de que el 90% de la población viva en los límites de la pobreza, mientras que sus líderes hacen gala de un fastuoso nivel de vida, al que nadie puede acceder.

Pero... ¿y porque culpan a occidente de los vicios de sus dirigentes? Quizá haya que entender mejor el mundo musulman, y como ha evolucionado:

Mahoma, nació en La Meca en el año 570 d.c., en la región de Hiyaz, en la actual Arabia Saudí. Perteneciente a la tribu judía de los Quraysh. Su educación fué puesta en manos de los beduinos, conocidos por su sabiduría y honradez, tal y como era costumbre en la época entre las familias de alto nivel. A su vuelta, se encontró con la realidad de su tribu: las familias mejor posicionadas solo pensaban en llenar sus arcas a expensas, muchas veces, de empobrecer a los ya de por sí castigados ganaderos... De todo, menos una vida "virtuosa". Dentro de este panorama Mahoma empezó a tener visiones en sueños. Visiones que dios le daba y que eran verdad revelada, que quedó registrado en un libro sagrado: "el córan" (proveniente Quran, que se traduce como "La recitación". El nombre completo es el "Al Quran Al Karim", que traducido sería "El noble corán").

En resumen, se puede decir que en el corán lo que se busca es la vida por y para dios. Al contrario del mundo cristiano, en el cual el paso por este mundo es más bien pasajero y poco importante (lo realmente importante es la otra vida, al lado del creador), y donde todos los pecados cometidos en vida pueden ser expiados al final; en el islam lo que hagas en esta vida es crucial. La vida debe estar dedicada a dios por todos los musulmanes, en todos los aspectos de la vida, tanto de la vida privada, como de la política, como la religiosa. El fin último es la consecución de la "ummah", o comunidad, en el sentido más amplio, entendiendo esta comundad más allá de las fronteras físicas o del idioma. Todo acto de los musulmanes debe de revertir en la "ummah". Si no es así, no habrán vivido según la ley de Alá, y por lo tanto no irán al cielo. Todas sus acciones deben de ir dirigidas al bien de la comunidad.

Esta visión les puso en el culmen de la cultura y la ciencia, mientras que occidente, y sobre todo Europa, se hundía en el oscurantismo medieval. Hicieron precisos sistemas de orientación, mapas, y desarrollaron las matemáticas. Pero todo dirigido a la grandeza de dios. Mientras, en Europa, la división entre lo religioso y el resto de los aspectos de la vida hacen que, aproximadamente, durante el siglo XVII, entre la visión racional del mundo, y se desarrolle la ciencia y la técnica al servicio del hombre, obviando de la ecuación a Dios. El mundo musulman, sin embargo, se estanca. Esta visión del mundo occidental hará que poco a poco vaya aumentando su dominio sobre el mundo, hasta ser su dueño y señor hasta nuestros días.

Durante los primeros años del siglo XX el mundo musulman se estuvo preguntando el porque del resurgimiento de occidente, y de su estancamiento. Intentaron adpotar los modelos occidentales en busca de igualar las fuerzas. Por ello, durante los años cincuenta y hasta los años 70, adoptaron los sistemas y métodos occidentales, llegando incluso a una brutal represión de los "ulemas" (clérigos musulmanes), cerrando "madrasas" e incluso metiendo en la carcel a todo aquel que se opusiera al "avance". En medio de este clima, empezaron a surgir los primeros grupos integristas, que viendo el abandono de sus autoridades de la "ummah", por buscar los valores occidentales (valores que, por otro lado, les eran totalmente ajenos, y que les eran impuestos). Veian a sus líderes corrompidos por los valores occidentales, y no entendían porque los "ulemas" no eran ya, los líderes políticos, como debía ser, según la vida dirigida hacia y por dios. Así que estos pequeños grupos decidieron que había que restituir la grandeza de Alá y del Islam.

La total dependencia del petroleo por parte de Europa y EEUU depués de la segunda guerra mundial, supuso una gran fuente de ingresos para los paises musulmanes, que de repente se vieron con suficiente dinero, y con gente dispuesta para restituir el Islam. Sólo les faltaba un modelo para llevar a cabo la guerra santa que restituya los santos lugares (Tierra santa, Jerusalem y Al Ándalus). Y lo encontraron. Curiosamente lo encontraron en una pequeña, pero decisiva secta, del siglo XII.

La traducción del la palabra Hsahshashiín, siempre se ha asociado como "Comedores de hachis", en su traducción al castellano, de donde procede la palabra asesino. Fué una secta, liderada por Hasan-i Sabbah, en la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable, al sur del mar Caspio. El grupo, en origen, no era más que una comunidad de partidarios del ismailismo en Irán, es decir, una secta minoritaria del chiismo, a su vez minoriatario en un país eminentemente sunní. A pesar de su escaso número, parecen aber aterrorizado a sus enemgios, alcanzando a personajes muy protegidos, creando la leyenda de que nadie podía escapárseles. Realizaban asesinatos estratégicos de políticos o militares. Su sumisión y fé hacia Hasan-i Sabbah fué tal, que sólo una orden suya bastaba para que cualquiera de los miembros de esta secta se quitara la vida, popularizando también la leyenda de los asesinos suicidas.

No deja de ser curioso que escogieran este modelo sobre todo, teniendo en cuenta, que esta secta se alió con la orden del Temple (Sería más correcto hablar de la Santa Orden Del Templo de Salomón) durante la primera y segunda cruzada, para defender los santos lugares.

Ahora pues, ya tenemos el dinero, la gente, y el modelo a seguir. Al Qaeda no hace más que beber de todas esas influencias, alimentadas por el sentimiento antiamericano que hubo después de que EEUU prácticamenta abandonara, y dejara a su suerte, tanto a Sadan Hussein después de la guerra contra Irán, como a los taliban, después del intento ruso de invasión de Afganistan. El resto, creo que ya es conocido...

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